El mexicano William “Camarón” Zepeda volvió a demostrar por qué es uno de los peleadores más intensos de la división de peso ligero al derrotar por decisión unánime al estadounidense Lamont Roach Jr. y conquistar el campeonato mundial ligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
En una pelea de alto nivel celebrada en Las Vegas, Zepeda impuso su característico ritmo desde los primeros episodios. Con una ofensiva incesante, presión constante y un elevado volumen de golpes, el originario de San Mateo Atenco fue desgastando poco a poco a Roach, quien intentó responder con su velocidad y contragolpes, pero nunca logró frenar el ataque del mexicano.
A partir del tercer asalto, el dominio de Zepeda fue cada vez más evidente. El mexicano conectó combinaciones al cuerpo y al rostro que marcaron el desarrollo del combate, obligando a Roach a pelear constantemente en retroceso. Aunque el estadounidense mostró valentía y tuvo algunos buenos momentos en los rounds finales, el control de la pelea siempre estuvo del lado del “Camarón”.
Tras los doce asaltos, los jueces entregaron tarjetas de 118-110 y dos veces 117-111, todas a favor de William Zepeda, quien se proclamó nuevo campeón mundial del CMB en las 135 libras.
Con este triunfo, Zepeda no solo vuelve a la cima del boxeo mundial, sino que envía un contundente mensaje a los principales nombres de la división. Después de una derrota que había generado dudas sobre su futuro, el mexicano respondió de la mejor manera posible: recuperando un campeonato mundial y reafirmando que sigue siendo uno de los peleadores más peligrosos del peso ligero.
Por su parte, Lamont Roach Jr. reconoció el gran trabajo de su rival al finalizar el combate y aseguró que buscará regresar más fuerte para tener una nueva oportunidad de disputar un campeonato mundial. Mientras tanto, Zepeda ya tiene la mira puesta en nuevos desafíos y en la posibilidad de buscar la unificación de títulos dentro de una de las divisiones más competitivas del boxeo actual.
Más temprano en la misma velada, La noche que debía representar un paso adelante en la carrera de Dylan Capetillo terminó convirtiéndose en una de las derrotas más dolorosas de su trayectoria profesional. El mexicano fue noqueado por Juan Carlos Becerril en una actuación que dejó muchas dudas sobre su preparación y su capacidad para competir cuando el nivel de oposición aumenta.
